Cada 8 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Fibrosis Quística para concientizar sobre esta enfermedad genética y la importancia del diagnóstico temprano. En este contexto, el neumonólogo Germán Bertolot visitó Canal 10 y puntualizó que «la Fibrosis Quística es una enfermedad genética donde los papás tienen una aportación y tienen que combinarse esos portadores para que uno de los hijos tenga la enfermedad que no necesariamente tienen que ser todos los hijos; tiene un trastorno en un transportador de sodio que al no poder mover adecuadamente los iones de sodio que mueven el agua, como la sal que mueve el agua, todas las secreciones empiezan a ser más espesas, entonces empiezan a tapar los bronquios, se tapan los conductos del páncreas y de ahí que las cuestiones respiratorias y digestivas sean posiblemente las manifestaciones más comunes y que más estamos familiarizados en esta enfermedad. Pero ya son complicaciones, el trastorno base de la enfermedad es este trastorno en el transporte de sodio«.
«En cuanto al diagnóstico, nosotros hemos hecho una prueba que se llama test del sudor porque así como hay un trastorno de mover el sodio en las secreciones bronquiales, también en la piel y la transpiración, y el paciente tiene una carga de sodio mayor, tiene un sudor muy salado y se puede medir en los laboratorios y tenemos un diagnóstico, dijo Bertolot y en cuanto al tratamiento apuntó que «hoy hay unas drogas específicas que corrigen esa alteración en el modulador del canal de sodio pero las complicaciones que ya han aparecido se deben seguir tratando como tales, como complicaciones; los pacientes todos tienen que estar vacunados, todos tienen que tener un equipo multidisciplinario porque se evalúa el páncreas, la función respiratoria, la altura, las inmunizaciones, todos tienen que tener kinesiología muy específica, muy cercana, porque la rehabilitación también es un elemento, una piedra fundamental en estos tratamientos».



















