Luego de que uno de los hijos de Romina Yan, Valentín, haga públicos los episodios de violencia que sufrió por parte de su padre, y el refugio que encontró en su abuelo Gustavo Yankelevich, la licenciada en Psicología Paula Julio, coordinadora del Servicio Local, visitó Canal 10 para referirse a la importancia de escuchar a los chicos y detalló cómo se interviene en casos de derechos vulnerados.
«Cuando tenía 9 ó 10 años empecé a sufrir violencia física y psicológica de parte de Darío. Mi hermano también. Era un dolor incomprensible. Realmente era un infierno vivir en esa casa. Eran golpes, gritos, maltrato», contó Valentín en una entrevista ofrecida a Infobae y agregó «a mí nunca me gustó estudiar, pero las ocho horas que pasaba en el colegio eran las mejores horas del día porque no volvía a mi casa. Yo sabía que volvía y se desataba el infierno. Era constante. Sabía que no tenía escapatoria. Desde agarrarme de los pelos, llevarme por la escalera, pegarme, dejarme encerrado en el cuarto, traerme la comida cuatro horas después fría, apoyarla en el piso, ‘tomá, comé’. Más allá de los golpes y la violencia, la persona que supuestamente nos tenía que cuidar después de perder a nuestra mamá… Era todo durísimo».



















