El conflicto en la planta la la localidad del partido de General Arenales, se agudizó tras el cierre de la planta y mas de trenta familias, entre operarios y transportistas, quedaron sin trabajo. En 10Noticias, Cristian Cardoso, del Sindicato único de fleteros de la Argentina, comentó sobre la situación que se vive en el lugar. «La planta de Arribeños tomó una decisión de dejar de operar, es una decisión de ellos. Yo creo que no es necesario tomar semejante decisión y llevarse puesta, no solamente a 30 familias floteras, sino también a un número de gente que también depende del servicio a cárcel, aparte de los camioneros. Esta es una decisión fácil de resolver, no es una decisión complicada, la hacen complicada nada más, así que nosotros, la verdad, hace 10 meses que venimos con la medida, 22 días que estamos en medida activa pacífica en Arribeños y siempre abiertos al diálogo, nosotros estamos abiertos a cualquier tipo de diálogo, pero la empresa toma la decisión, creo que es una decisión acompañando a los denunciados para llevar a las 30 familias al desgaste, es algo perverso, por decirlo de alguna manera».
En cuanto a la situación denunciada a principios de julio, por la tarifa que manejada por Confederación Argentina del Transporte Automotor de Carga (CATAC), Cardoso dijo que: «En realidad siempre fue un intermediario entre Cargill y la carga de algún tipo de contrato activo, nunca fue un servicio logístico este personaje, esta persona (Ramón Jatip). La verdad que la situación es que hay 30 fleteros que trabajaban con él, se abrieron aparte, no quisieron trabajar más con él y se quedaron sin trabajo. Donde nosotros tratamos de abrir una mesa de diálogo, algo que sea orgánico, que se pueda discutir, que podamos llegar a un acuerdo de una manera pacífica, porque la verdad que a veces hay que sentarse y tirar las ideas sobre la mesa y después se verá quién es. Esto no hay que llevarlo al ámbito personal, sino que hay que llevarlo al ámbito social, que está perjudicando a 30 familias fleteras de Arribeño, más un número de proveedores de Cargill, que también están pagando los platos rotos por una decisión de dos personas que son los miembros de la Catac, y por una decisión también de alguna parte de jerarquía de Cargill. Es algo ilógico lo que está sucediendo. Esto es muy fácil de resolver«.
En cuanto a si existe la posibilidad de diálogo con la empresa, el gremialista afirmó que «No hay instancia de diálogo, el único diálogo que hay es que esta persona dice que Cargill le da el trabajo a ellos, donde toman a las 30 familias, siguen cobrando el 3% del negro, lo propusieron seguir cobrando el 3% del negro, donde nosotros no estamos de acuerdo, y sí estamos de acuerdo en sentarnos a hablar y llegar a un consenso sobre las decisiones que se tomen», insistió y en ese sentido acentó que «el diálogo es algo que creo que lo tiene que abrir hoy más la empresa que la parte de Catac, porque la empresa es la que tomó la decisión de cerrar las puertas, y no le importó llevarse puestas ni a los productores, ni a los proveedores, ni a nadie que viene trabajando hace 25 años, como también venían trabajando hace 25 años muchos de estos fruteros que hoy están sin trabajo».
Por último, el representante de fleteros, se mostró con ánimos de buscar la solución y avisó que «nosotros estamos por tomar otras medidas, esto va a seguir escalando, nos vamos a ser visibles muy probable en todos los lugares donde esté Cargill presente. Para esto tiene que haber una respuesta y hoy el que tiene la llave de todo esto no es ni Catac ni alguien en particular, es nada más que Cargill. Ahí lo que tiene que hacer es decir, ‘bueno, a ver muchachos, ¿qué pasa? ¿A qué acuerdo llegamos?’ Y abramos la plantapara que se trabaje operativamente como tiene que ser y listo. No hay demasiada cuestión en todo esto. De parte nuestra no hay ninguna traba, todo lo contrario», cerró.


















