La situación de los adultos mayores, desde hace un tiempo, es cada vez mas complicada y, para quienes cobran la mínima, se genera un verdadero laberinto. Es por eso que, en 10Noticias, se trató el tema de cómo se la rebuscan para poder llevar adelante su economía.
«Un lado positivo, que es, por ahí sienten que brindan un servicio a la comunidad, o que charlan con la gente, o que tienen diálogo. El lado negativo es que lo hacen probablemente porque no llegan», expresó Guillermo Tapia, abogado a lo que luego agregó: «No alcanza lo que perciben como jubilación, como pensión, y tienen que salir a hacer algún otro trabajo. Entonces yo siempre digo que la jubilación hay que ir pensándola desde tiempo atrás y no a último momento».
Apuntando al tema cultural del manejo del dinero, Tapia marcó que «básicamente, es ahorrar a través de una empresa financiera que el día de mañana te va a pagar un rédito, como si fuera una jubilación. Muchas veces también hay gente que construye un departamento para el día de mañana alquilarlo, por ejemplo, y piensa ‘bueno, por ahí la jubilación no me va a alcanzar porque voy a cobrar la mínima'».
En cuanto a los riesgos de confiar esos ahorros a una empresa financiera, el abogado dijo: «El día de mañana que yo pueda acceder a ese dinero, ¿esa empresa estará o no estará? A diferencia de lo que es el Estado. ¿Te acordás hace un montón, más o menos 2008, que hubo una discusión sobre si la persona quería seguir en la AFJP o pasar al Estado, ¿Qué hago? ¿Me quedo en la AFJP, me voy al Estado? Bueno, ahí yo siempre decía, ‘el Estado va a estar. De alguna forma el Estado va a estar‘».
«Hay un montón de otras cuestiones, como por ejemplo inversiones en acciones de determinadas empresas. Hay acciones duras. La gente más grande compra dólares y los guarda dentro de un cajón. Y hay inflación en dólares también. En Estados Unidos se desvaloriza el dinero también», detalló el columnista y agregó: «Y si no hay diversas empresas, empresas argentinas importantes como YPF, por ejemplo, donde se puede invertir, comprar acciones, y eso te puede dar una rentabilidad para el día de mañana; o de hecho te da rentabilidad el otro mes. La diferencia que hay con un seguro de retiro es que ya depende más de vos. Que vos tenés que saber cuánto está esa acción, cuánto si aumentó, si bajó. O sea, no es tan fácil como separar una plata y ponerla. Lo bueno de un seguro de retiro es que yo todos los meses pago, un tercero me maneja la plata y después me va a pagar».



















